lunes 26 de abril de 2010

Un lunes cualquiera...

Empezamos el estrés ya son casi las tres. La rutina de la web otra vez. La atmósfera aquí adentro me enferma. A veces me adapto y cuando menos me doy cuenta escribo y escribo.

Quiero viajar. Pasear por la playa. Sentarme a observar el mar, sentir el agua mojando mis pies. Quiero caminar sin rumbo y no considerar, por una vez siquiera, al tiempo.

Suelo redactar noticias frívolas últimamente. Ya tuve mis colerones al respecto y pese a los argumentos que me dieron, no estoy de acuerdo con esa fórmula para ganar visitas a costa de estupidizar a la gente.

Por momentos creo que es mejor estar solo que tener a una mujer con la que ceder mis tiempos. Es emocionante por momentos salir de la rutina y compartir actividades que solo serían muy tristes: el cine, el caminar, el comer algo; etc. Para colmo de males, nos acabamos de volver a pelear por el chat. Definitivamente, a veces es mejor estar solo que jodidamente acompañado.

En el transcurso de la tarde me he puesto a considerar algunas cosas. Primero, que escribiendo esto el día se me ha hecho menos insulso. Segundo, que siempre tendremos algo de qué quejarnos y tres, que felizmente existe el arte y todo aquello que nos hace espectar la belleza.