Si no escribo nada es como si no estuviera vivo. Soy un sujeto que se despierta, va su trabajo, conversa con gente y regresa a casa para volver a dormir. Si no escribo nada la vida es lo más parecido a un reloj de arena al que le das la vuelta y otra vez todo comienza.
Mis días son grises, como esta mañana en que la alegría que he tenido no se condice en los logros. Debería tener los cojones para renunciar a todo. Quizás sea demasiado sensato, porque antes he renunciado a mi trabajo y he pasado penurias. No tener ni un puto sol en el bolsillo agobia más que el empleo más aburrido de todos.
martes 4 de mayo de 2010
domingo 2 de mayo de 2010
Contradicción en dos patas
Los humanos somos seres tan complejos, a veces de manera insoportable. En estos momentos ni siquiera a mí me entiendo. Hago, deshago, dejo, pasan las cosas por mi lado y a veces no sé por qué. Tengo un cansancio excesivo. Ayer otra vez he vuelto acercarme a Dios. Siempre que me siento en la última lona vuelvo a encomendarme a Dios. Aunque ya perdí la fe y no rezo con la convicción de antes.
Por otra parte, estoy contento porque llega mi amiga Inma de España. Hace diez años que la conozco y no la conozco. La amistad va a pasar una dura prueba de fuego. Otra cosa es por mail y a la distancia y supongo que otra debe ser en vivo, escuchando y observarla cara a cara.
Me alegra haber visto al Maharajacito tan lleno de vida. Increíble cómo un bebé puede simbolizar la esperanza. Ayer lo he visto ya tan de este mundo, no el asomo de una vida, sino una personita de 9 kilos.
He vuelto con la chica que estuve y eso me hace un ser contradictorio, pero ella es en realidad la que se ha encargado de otra vez volver. Yo tengo flojera hasta de amar.
Estoy en la casa de mis padres y veo, leo..escucho todo lo que pasa a mi alrededor. No todo está tan jodido, porque por lo menos tengo las ganas de escribir.
Por otra parte, estoy contento porque llega mi amiga Inma de España. Hace diez años que la conozco y no la conozco. La amistad va a pasar una dura prueba de fuego. Otra cosa es por mail y a la distancia y supongo que otra debe ser en vivo, escuchando y observarla cara a cara.
Me alegra haber visto al Maharajacito tan lleno de vida. Increíble cómo un bebé puede simbolizar la esperanza. Ayer lo he visto ya tan de este mundo, no el asomo de una vida, sino una personita de 9 kilos.
He vuelto con la chica que estuve y eso me hace un ser contradictorio, pero ella es en realidad la que se ha encargado de otra vez volver. Yo tengo flojera hasta de amar.
Estoy en la casa de mis padres y veo, leo..escucho todo lo que pasa a mi alrededor. No todo está tan jodido, porque por lo menos tengo las ganas de escribir.
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